Fin de semana del Bicentenario, la ciudad fue un caos durante unos cuantos días. La gente actuaba como si llegara navidad. Se sentía en el aire las ansias del “finde” largo, porque los que no se pudieron ir de vacaciones aprovechan para irse ahora y los que si se pudieron tomar 15 días también se van igual.
El otro día escuchaba en la radio los comentarios de oyentes, respondiendo a la consigna del día que profesaba algo así como “¿Qué nos caracteriza a los argentinos?”, y todos coincidían en que somos unos vagos. Lo más triste de todo es que es verdad. Somos felices cuando los feriados que caen en el fin de semana se corren a un lunes, cuando se agregan feriados porque si (¿Qué se celebra el 24 de mayo?), cuando se juntan semana santa con el feriado de Malvinas, etc.
Cualquier excusa es buena para huir de la gran ciudad:
“mira que justo, che, tenemos jueves, viernes y lunes feriados, nos podríamos tomar el lunes, martes y miércoles anteriores y tenemos una semanita en la costa, vieja!”
“pero si acabamos de volver de lo de tu vieja en mar del plata…”
“pero che!, a vos nada te conforma, aprovecha nena!”
Esa es otra característica del argentino (gracias Don Argento, me dio el pie justo): nos vivimos quejando, somos inconformistas por naturaleza. Pero ojo, somos felices siéndolo, liberamos mas endorfinas protestando que comiendo chocolate. Sin embargo, eso no significa que no nos gusta la comida porque no es así. Amamos comer, cualquier excusa es buena para hacerlo: nos juntamos con amigos, comemos; nos juntamos con la familia, comemos; nos juntamos a tomar “mate”, comemos (porque “mate” sin bizcochitos o facturas, para los más golosos, no es “mate”); nos juntamos a estudiar, comemos; nos juntamos a jugar al fútbol, truco, yenga, comemos.
Ahora mi pregunta es: ¿el resto del mundo es así? ¿O somos los únicos especimenes que hacemos estas cosas?
Probablemente tengamos millones de otras cosas BIEN argentinas y que no recuerde ahora. Pero la cuestión no es esa, el asunto es cuánto de nuestro patriotismo se debe a nuestro país y cuánto al solo hecho de que tenemos un fin de semana hiper, mega, súper largo y joda por toda la ciudad. Porque que yo recuerde el 25 de mayo era un feriado mas que aprovechábamos para comer pastelitos y torta frita y no un día que se celebra algo histórico. Porque al final de cuentas, nuestro patriotismo, se reduce a momentos como el mundial, olimpiadas, etc. Y el resto del año somos entes que nos quejamos de lo mal que estamos y la baratija que somos como país.
Che!, estemos orgullosos de nuestro país, tendremos los (peores, mejores, lo que sea) políticos que tenemos, estemos como estemos, nuestro país es el mas lindo. Tenemos selva, desierto, montañas, ríos, mar, glaciares, cataratas, no tenemos nada que envidiarle a ninguna otra parte del mundo. Entonces ¿Qué hacemos quejándonos?, aprovechemos, disfrutemos y sintámonos orgullosos de lo que tenemos.
A todo esto, les deseo un buen finde largo y que viva Argentina!
El otro día escuchaba en la radio los comentarios de oyentes, respondiendo a la consigna del día que profesaba algo así como “¿Qué nos caracteriza a los argentinos?”, y todos coincidían en que somos unos vagos. Lo más triste de todo es que es verdad. Somos felices cuando los feriados que caen en el fin de semana se corren a un lunes, cuando se agregan feriados porque si (¿Qué se celebra el 24 de mayo?), cuando se juntan semana santa con el feriado de Malvinas, etc.
Cualquier excusa es buena para huir de la gran ciudad:
“mira que justo, che, tenemos jueves, viernes y lunes feriados, nos podríamos tomar el lunes, martes y miércoles anteriores y tenemos una semanita en la costa, vieja!”
“pero si acabamos de volver de lo de tu vieja en mar del plata…”
“pero che!, a vos nada te conforma, aprovecha nena!”
Esa es otra característica del argentino (gracias Don Argento, me dio el pie justo): nos vivimos quejando, somos inconformistas por naturaleza. Pero ojo, somos felices siéndolo, liberamos mas endorfinas protestando que comiendo chocolate. Sin embargo, eso no significa que no nos gusta la comida porque no es así. Amamos comer, cualquier excusa es buena para hacerlo: nos juntamos con amigos, comemos; nos juntamos con la familia, comemos; nos juntamos a tomar “mate”, comemos (porque “mate” sin bizcochitos o facturas, para los más golosos, no es “mate”); nos juntamos a estudiar, comemos; nos juntamos a jugar al fútbol, truco, yenga, comemos.
Ahora mi pregunta es: ¿el resto del mundo es así? ¿O somos los únicos especimenes que hacemos estas cosas?
Probablemente tengamos millones de otras cosas BIEN argentinas y que no recuerde ahora. Pero la cuestión no es esa, el asunto es cuánto de nuestro patriotismo se debe a nuestro país y cuánto al solo hecho de que tenemos un fin de semana hiper, mega, súper largo y joda por toda la ciudad. Porque que yo recuerde el 25 de mayo era un feriado mas que aprovechábamos para comer pastelitos y torta frita y no un día que se celebra algo histórico. Porque al final de cuentas, nuestro patriotismo, se reduce a momentos como el mundial, olimpiadas, etc. Y el resto del año somos entes que nos quejamos de lo mal que estamos y la baratija que somos como país.
Che!, estemos orgullosos de nuestro país, tendremos los (peores, mejores, lo que sea) políticos que tenemos, estemos como estemos, nuestro país es el mas lindo. Tenemos selva, desierto, montañas, ríos, mar, glaciares, cataratas, no tenemos nada que envidiarle a ninguna otra parte del mundo. Entonces ¿Qué hacemos quejándonos?, aprovechemos, disfrutemos y sintámonos orgullosos de lo que tenemos.
A todo esto, les deseo un buen finde largo y que viva Argentina!